Son las mismas que sigue la mía. Cada una tiene una prueba que corre hoy en mi casa o en mi empresa.
01
Tienen nombre y personalidad
Sabes a quién le hablas y qué esperar de cada uno.
En mi flota: Bobby lleva los números. Holmes rastrea cada orden de compra.
02
Escriben con tu voz
Cada correo, mensaje o reporte sale con tu forma de escribir. Tus clientes leen a la misma persona de siempre.
En mi flota: mi perfil de voz salió de cinco años de mis propios correos.
03
Reglas claras y revisión entre ellos
Cada agente sabe qué puede hacer y qué jamás. Ninguno envía nada sin tu visto bueno, y unos revisan el trabajo de otros antes de que llegue a ti.
En mi flota: Roz audita la calidad. Otro agente revisa que mis documentos oficiales sigan las reglas de la casa.
04
Hablas con tu jefe de gabinete desde donde estés
Le escribes por Telegram o Slack desde el celular, y él pone a trabajar a quien toque.
En mi flota: desde el coche le pido a Javi el corte de suministros.
05
Recuerdan
Lo que le explicas a uno se queda, aunque cambies de conversación o de agente. Todos comparten la misma base de conocimiento y la consultan antes de contestar.
En mi flota: lo que le cuento a Jarvis en la mañana, Bobby ya lo sabe en la tarde.
06
Viven en tus herramientas y son tuyos
Trabajan sobre lo que ya usas: Gmail, Calendar, Airtable, Dropbox y Slack. Todo vive en tus cuentas y tus archivos, así que el sistema se queda contigo.
En mi flota: el ciclo de órdenes de compra corre sobre el mismo Airtable de siempre.